29 de octubre de 2009
Juego
La Certeza nos abriga, de noche en noche; una madrugada nos sofoca sin aviso. Su perpetua rival es la bella y amenazante Incertidumbre, que con su canto de risueñores nos atrae y nos espanta, volando en círculos sobre el camino como un buitre. Nosotros, siempre en este raro juego; ni el norte ni el sur existen, pero como llegar a tus brazos sin ellos. La cordura es una bendición de la que tampoco hay que abusar.
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