29 de octubre de 2009

Valor

El inasible Dios de los mercados dicta los valores. Somos únicos; quizás, pero el precio lo definen Todos. Las bellezas se ofrecen con ansias; la fruta mañana no será la misma. No hay espejos; esclavos y esclavas nos miramos unos en otros y quien compra elige con el desdén que esconde una soledad desesperada. Es cierto que pagamos una fortuna por los Otros, pero cualquier precio es bajo con tal de no vernos.